lunes, 21 de julio de 2008

Deprimentes “deprimidos” y otras lindezas

La Crónica de Hoy. Lunes 30 de junio de 2008
Parece que esta urbe, otrora la región más transparente del aire, cuyo horizonte se extendía majestuoso hacía los cuatro puntos cardinales, y en la cual se podían admirar sin obstáculo los palacios que la caracterizaban y la bella traza de muchas de sus calles, avenidas, bulevares y parques, está condenada, sin remedio, a ser una olla carente de toda perspectiva, con "deprimidos" y túneles como hoyancos de topos gigantes, con horribles puentes vehiculares y peatonales y monumentos chafas que se hacen brotar por todos lados; con bosques pelones, parques enmarañados y árboles plantados donde no y millares de adefesios estructurales y pictóricos mal llamados espectaculares.Las explicaciones más inmediatas, pero tramposas, que se nos dan son, por un lado, que el crecimiento explosivo del uso del automóvil, ¡ya casi cuatro millones de vehículos!, hace imprescindible la "solución" de "deprimidos", puentes y túneles, sin considerar que orilla al uso del auto particular la negligencia de muchos, muchos años en la reglamentación y operación del transporte masivo -no importa que fuera público o privado- y el atraso cavernícola en la ingeniería de los flujos vehiculares, y sin tomar en cuenta la experiencia evidente que muestra que si un deprimido o puente resuelve un nudo vehicular en un cruce, de inmediato reaparece en el siguiente.¡Ah!, nos dirán, pero ahí están las "vías confinadas", como el costosísimo "Circuito Bicentenario". Sí, vías que, la experiencia también señala, dividen en estancos aislados las áreas y vecindarios por donde pasan, en lugar de servir para intercomunicarlos fluidamente, cuando no se convierten en gigantes estacionamientos en horas "pico" o cuando alguna tormenta o accidente las tapona.Y no importa el partido o el credo político de la respectiva autoridad. Panistas habían criticado, con razón las soluciones "mágicas" de este tipo, como el segundo piso del Periférico, y se habían opuesto, ahora se ve que más por razones políticas que por otra cosa, al Megatúnel y a la Torre Bicentenario, pero ahora, la delegada panista en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas (¿por qué, Gabriela?), se ha lanzado ella misma al proyecto de cinco deprimidos bajo la Avenida Palmas, a pesar de la tenaz oposición de los vecinos, que se volvieron a manifestar en contra este 25 de junio.Pero hay que hacer menos deprimentes los deprimidos, y, ¡claro!, gastar el presupuesto en proyectos estrambóticos. La Dirección General de Servicios Urbanos del GDF informó, a mediados del mes, que "para atenuar el estrés al volante", serán colocadas "mantas multicolores con vivos muy llamativos sobre la mole de concreto de los deprimidos", de acuerdo con el éxito de los proyectos piloto mediante los cuales se instaló ese tipo de mantas multicolores sobre los muros de los bajopuentes del Periférico y Legaria y Periférico y Ejército Nacional.Los árboles. Por supuesto, cómo no amar y procurar a los árboles, seres vivientes de los más bellos y útiles que pueblan esta tierra. Pero en nuestra ciudad todo se trastoca: los árboles son plantados sin plan y sin ton ni son, por razones "ecológicas" y porque esta es una ciudad "verde". Pero se talan criminalmente los bosques que rodean el valle; se eliminan con la especulación inmobiliaria campos de cultivo y amplias áreas verdes que debieran acompañar a los conjuntos habitacionales; se invaden espacios públicos verdes con instalaciones administrativas, policíacas… y se plantan muchos árboles donde no se debe, con efectos perjudiciales para el disfrute de la ciudad…y para los propios indefensos árboles.Sí, además de que se dejan morir más de dos terceras partes de los que se plantan, las autoridades tienen un serio problema de poda de árboles (y los árboles un serio problema de integridad o supervivencia) por todos los rumbos de esta capital, porque sus ramas se entrelazan con todo el cablerío eléctrico o telefónico, o porque rompen banquetas, amenazan caerse, etc. Un tiempo, se plantaron ¡eucaliptos, la especie que más rápido crece!, al lado de las vías de superficie del Metro, hasta que años después, y mucho trabajo para podarlos, se tuvieron que eliminar.Ahora, en el centro de la ciudad, remozado con grandes esfuerzos, se vuelve al error de plantar árboles, y de especies frondosas, en las estrechas banquetas, cuyo resultado previsible es que serán obstáculos al caminar, a la admiración de la arquitectura de los edificios y de la perspectiva de esta gran ciudad… y necesitarán mucho presupuesto para podarlos. Presupuesto público o negocio privado, pues ya es una política del GDF la privatización creciente de amplias ramas de la administración citadina, como seguramente lo establecerá el Plan de Manejo del Centro Histórico, presentado, sin detalles, el martes pasado.Y pasó la época de los monumentos bellos; ahora la regla parece ser la monstruosidad, tanto en lo que se quiere representar como en la realización. Se erige en Juárez y Reforma una fea escultura que trunca la perspectiva hacia el Monumento a la Revolución (como otros adefesios colocados en otros cruces). En el Zócalo, una megabandera que arruina la vista de la plaza más bella de la ciudad (mientras las banderas al tope de los palacios que la rodean siempre están sucias y ajadas). Y ahora el presidente de la Comisión de Cultura de la Asamblea Legislativa exhorta a las autoridades capitalinas "a iniciar los trabajos para la construcción de un monumento a la democracia de la ciudad de México". Capaz y le hacen caso (sin consulta de por medio).Y los "espectaculares", que siguen allí y proliferando, a pesar de las promesas y los acuerdos con las empresas publicitarias para removerlos. Agréguese la horrible publicidad andante de empresas telefónicas, periodísticas, de helados; las caravanas de vehículos anunciantes…¿Pero qué tal el increíble proyecto de cerrar varias calles de la Zona Rosa para construir canales y poner barcas turísticas como en San Antonio o Venecia?pliegodejjhuerta.blogspot.com

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